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Presentación de la Biografía Novelada «Lo que siempre quise contar de mi vida» del General Espartero

El pasado día 15 de agosto tuvo lugar en Granátula de Calatrava el acto de la Presentación del Libro Biografía Novelada del General Espartero «Lo que siempre quise contar de mi vida». Al final de esta publicación pulsa sobre el video subido a Youtube, para verlo.

El acto estuvo presidido por el Alcalde de Granátula de Calatrava, D. Félix Herrera Carneros, y contó con la presencia del Vicepresidente de la Diputación Provincial de Ciudad Real, D. David Triguero.

Desde aquí quiero agradecer a la corporación municipal de Granátula, a la Diputación Provincial su colaboración, y en particular al Alcalde, D. Félix Herrera porque desde el primer momento acogió la publicación del libro como algo propio.

Os dejo el vídeo de la Presentación. En el mismo podréis ver la Conferencia sobre «Algunas cosas de la Vida del General Espartero» que con motivo de la ocasión hice.

Avanzan las jornadas Íbero – Romanas

La inciativa promovida desde el Desarrollo Comunitario llevado a cabo desde el colegio público de Granátula «Nuestra Señora de Oreto y Zuqueca», con el objetivo de dar a conocer nuestro pueblo y por ende fomentar el conocimiento de los recursos naturales e históricos de Granátula. Y que fruto del mismo se puedan generar en el futuro un desarrollo entorno al mismo.

No puedo más que apoyar esta iniciativa, que además está consiguiendo algo importante: La creación de un grupo de voluntarios en torno a Granátula trabajando por un objetivo común, el aumento de la relación entre todos.

Desde aquí quiero agradecer al director del colegio al resto del claustro, a la Asociación de Madres y Padres del Mismo, al resto de entidades públicas y privadas, y al propio pueblo que está aportando su grano de arena. Y también quiero agradecer la oportunidad que me están brindado de colaborar en ello, particularmente a Pako, como a él gusta que le llamen, director del colegio.

Os esperamos en Granátula a todos y todas el 19 y 20 de mayo en nuestras jornadas, donde os recibiremos con nuestros mejores atavíos íberos – romanos para inaugurar el puente romano de Oreto, aquel que ordenó construir Publio Baebio.

Os dejo estas fotos del artículo publicado hoy.
 

Jornadas Históricas

IFeria Ibero Romana de Oreto

19 y 20 de mayo

Granátula de Calatrava

En Oreto Germanorum capital de la Oretania los Granatuleños celebraremos estas jornadas históricas recreando el ambiente de la época. Publio Baebio inaugurará el puente romano y el pueblo romano lo celebrará con gran regocijo siempre guardado por la tropa romana.

¿Te lo vas a perder?

¡Ven a disfrutar con nosotros!

Acércate a Granátula

Iniciativa del colegio público de Granátula para recuperar la historia

Yo soy Baebio’… Este sencillo lema está cargado de ilusión y simbolismo. Es Baebio personaje ilustre en el devenir histórico de nuestro entorno. Oreto, nuestro pueblo, era para Baebio una tierra fértil, cruce de caminos, culturas, grandes historias y sucesos del día a día que le hacían sentir orgulloso de su origen. Por eso creyó en un futuro mejor para su pueblo y sus 85 mil sestercios (una fortuna para la época) dieron lugar a uno de los grandes símbolos del por aquel entonces Oretvm Germanorvm. Este no es otro que el puente que cruzaba de orilla a orilla los márgenes del río Jabalón. Sus más de 10 ojos han visto como el paso del río de la vida, su historia, ha ido dando cabida en Oreto a íberos, romanos, visigodos y árabes. Por eso, todos somos Baebio, orgullosos e ilusionados por un futuro mejor. Deseamos que nuestro proyecto de historia sea nuestro particular puente y que este nos lleve hacia nuevos horizontes para los que nos sentimos ciudadanos de este pueblo, Oreto… #Granátula

Súmate a a nuestro proyecto con un video en el que digas ‘Yo soy Baebio’, súbelo con el hashtag #YosoyBaebio #Granátula y únete a nosotros, vengas de donde vengas.

 

Normas para comer las gachas manchegas

Después de tanta economía y artículos económicos, ahora os dejo un artículo en tono de humor sobre la forma de comer las gachas manchegas, a punta de navaja y usando el dicho «delante la sartén un paso para delante y dos para atrás».

Sí, gachas existen muchas y en muchos países. En las regiones manchegas hay dos tipos, las más extendidas tienen por nombre científico «pudin de harina de almortas con aromas de cerdo y ajo». Nouvelle cuisine de tiempos inmemoriales.

También estas gachas tienen diferentes formas de hacerse, según las carnes que se usen mayormente. Pero en cualquier caso son todas iguales en los siguientes aspectos:

-Es un plato de sencillez teórica pero que requiere una precisión casi farmacéutica si no queremos tener que tirarlas antes de empezar siquiera a comer.

-Se prepara en muy poco tiempo, en una sartén grande y, si puede ser, con leña, y ya puestos, de sarmientos y cepas. Por esta constitución y la imposibilidad de ser removidas en sus últimas fases de preparación provocan que se produzca una especie de socarrat en el fondo, vulgarmente conocido como «lo pegao» y muy apreciado por la mayoría de la población manchega.

-Si se enfrían no hay quien las coma. Si las comes nada más salir de la lumbre, has muerto. Por lo tanto hay que ser un habilidoso comensal para que la experiencia sea lo suficientemente gratificante. Algunas personas han desarrollado un paladar antipirético que le permite empezar a comer antes que nadie, por lo tanto, más.

-Una vez preparadas, el cambiar el producto del recipiente en el que fueron preparadas a otro es motivo de aplicación de insultos varios, dudas sobre la orientación sexual del ejecutor, y hasta agresión física a una mano en el cuello, ya sea una guantá tonta o un ostión a rodeabrazo.

-Todo esto hace que el rito de la manducatoria consista en poner la sartén en medio de un corrillo (normalmente con patas [la sartén]) donde los comensales sentados en sillas bajas de madera y esparto disponen de una servilleta o más bien pañuelo de hierbas extendido en la pierna izquierda, cerca de la rodilla donde se apoya la mano del mismo costado la cual a la vez sujeta un cantero de pan directamente proporcional al volumen del comensal con respecto al resto de comensales y el total de pan disponible. La diestra sujeta una navaja MUY BIEN AFILADA. No se puede cortar el pan y que la sopa tenga picos (irregularidades) o que el roce de navaja y la hogaza provoque que caigan migas al suelo.

-Las sopas, pinchadas en la navaja se sumerge en la sartén. Los límites del espacio vital de cada comensal trazan dos lineas imaginarias y equidistantes que se cruzan en el centro de la sartén: todo el área que describen esas líneas corresponden a tu ámbito de acción y maniobra. Se tratan de fronteras inquebrantables hasta que algún vecino inmediato nos dice: «pues me parece que por hoy yo ya he comío».

-Los picos en las sopas están prohibidos debido a que estos, al sumergirse en el denso pudin, pueden resquebrajarse del cuerpo de la sopa, dejando tropezones del pan absolutamente antiestéticos e indeseables.

-El no cumplimiento escrupuloso de todas y cada una de estas normas son motivo de enfado a tiempo indefinido, desde malestar general hasta retirar el saludo indefinidamente, además de exclusión social, todo ello dependiendo de la edad y posición social.

El refranero condensa muy bien toda esta normativa en una sola frase:No me jodas Baldomero y come gachas en tu lao, que me echas sopones y te comes lo pegao!Ej. «¿Ande vas con tanta prisa? Paece que vas convidao a gachas!». Eso es llevar mucha prisa, porque como hemos dicho, no puedes llegar y que estén frías o que ya se las hayan comío los otros. Además no hay nada que le guste más a un manchego que comer, y si es de a ná, más toavía.

Discurso del pregón inaugural de las Fiestas de Santiago 2015

Gracias al pueblo de Granátula, a su gente, al calor que me demostró ayer, al cariño, las felicitaciones que me hicieron llegar. Orgulloso aún mas si cabe de ser un granatuleño entre todos. Nada me puede hacer más feliz que las personas ayer me dijeran que se habían emocionado con mis palabras. «Somos de donde el corazón nos marca».

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Texto del pregón:

 

Excelentísimo Alcalde de Granátula de Calatrava.

Autoridades civiles, militares y religiosas de los pueblos de la Comarca.

Miembros de la Corporación Municipal.

Queridas y queridos amigos de esta Villa

Buenas tardes, ya noches. Para mí es un auténtico placer poder saludaros en este día. Aquí me tienen ustedes haciendo de pregonero de estas fiestas en honor a Santiago Apóstol del año 2015, merced a la llamada telefónica que recibí de nuestro alcalde D. Félix Herrena, al cual le agradezco tal inmerecida merced. Yo hoy me siento como el alguacil que anuncia las fiestas oficiales y también como el pregonero que oferta los productos más genuinos y auténticos de un pueblo como el nuestro: la amistad, la alegría, la diversión, la convivencia, el saber hacerlo bien y el sentirlo mejor.

Y es que aquí, en esta calurosa noche de verano, en la llanura manchega donde el terreno volcánico se adueña del paisaje, hay un pequeño pueblo con nombre de extraña lengua, Granátula, y que dependiendo de las interpretaciones pudiera ser “los Graneros de la Tía Tula” –aunque esto sea una creencia popular de aquella rica hacendada de Almagro que tenía aquí sus fincas-, o “pequeña Panera o Granero” aludiendo a la fertilidad de su suelo, o incluso del término “Granata” manifestando el color rojizo o mejor dicho granate de su tierra y que en el pueblo vecino da nombre al mismo: el Almagre. Tierra además de apellido de la orden de caballería dueña de toda ella tiempo atrás, Calatrava.

Esta Villa por orden real y que es el origen de todos nosotros y por supuesto de mi familia, es parte de mí y de la forja que toda persona recibe en su infancia y que lleva consigo durante toda su vida. Pueblo rural, básicamente agrícola, alejado del desarrollo pero con una gran historia que nace de muy antiguo recogiendo, seguramente, poblaciones tal y como se puede comprobar en las distintas excavaciones arqueológicas: La Encantada de la Edad de Bronce, Oreto ciudad romana, El cerro de los Obispos donde fueron encontradas las lápidas funerarias del obispado visigodo. Actualmente con una necesidad de un desarrollo económico que no gire exclusivamente entorno a la agricultura y que permita a los más jóvenes realizar sus proyectos vitales en el pueblo sin tener que emigrar a la capital u otros lares por motivos económicos, laborales, etc.

Deseo que estas palabras les hagan retroceder con la imaginación al mundo de una población que surge de las entrañas de la tierra cual colada volcánica quedando plasmada en cerros, maares, cráteres y fumarolas. Evocar como fueron aposentándose moradores en el cerro de los Castillejos, como rendían culto a sus dioses. Como llegaba más gente procedente de otras culturas: visigoda, germana, romana. Y así imaginar a la ciudad  de Oreto anclada en la falda del Jabalón floreciendo al igual que sus vegas y asistir a los Concilios de Toledo conjuntamente con sus obispos. Adoptar la cultura sarracena y descansar en sus baños árabes. Renacer de las cenizas en Zuqueca cual ave Fénix.

Siempre la vida continúa y quizás de la extinción de Oreto y de Añavete, en torno a la laguna de Valdeleón, en el cráter de un volcán, fueron aposentándose moradores formando la población. Y así aquellos monjes militares pudieron cabalgar por su valles y lomas con el escudo en el pecho de una cruz con las puntas en forma de flor de lis.

Deseo evocar en la memoria cómo se cumplió el sueño de sus habitantes y convertirse en Villa independiente. Honrar y compartir el deseo del hijo de un carretero de Granátula que declinó ceñirse la Corona de España y abrazar el lema de “cúmplase la voluntad nacional”.

También quisiera relatarles una historia. Una que comenzó hace 46 años cuando todos los veranos mis padres preparaban las maletas para venir al pueblo. Aún recuerdo, como si fuera hoy, la ilusión porque llegara ese día tan esperado, las ganas de llegar, de ver a la familia, a los amigos, las ganas de coger la bici, de corretear libre por las calles, la hora de la siesta, las tardes en el rio, etc., pero sin duda uno de los recuerdos a que a pesar de los años no se borra en mi mente es aquel mágico instante en el que voy llegando al pueblo intentando adivinar la Casilla.

Pero ¿quién soy yo? Una pregunta que siempre me resultó difícil de responder. Un ciudadano del Mundo. Un granatuleño entre ustedes. Alguien que no deja de ser la suma y la resta de todo lo vivido y de la gente que le ha rodeado. Y por supuesto, y no sé si porque lo llevaba en los genes o porque la tradición de la familia me empujó al Santo Cristo de la Resurrección, y también, a aquella imagen que dicen que es la más talla antigua de la provincia y que los que somos de aquí también llevamos en el corazón, la Virgen de Oreto y Zuqueca. Recuerdos imborrables que forman parte de mi vida. Somos de dónde el corazón nos marca.

Siempre a la pregunta ¿de dónde eres?, la primera respuesta es que mis orígenes son de donde nació alguien que siempre deseó que se cumpliera la voluntad del pueblo, que se desarrollasen las libertades públicas, y que ordenó construir, para que allí se expresasen las mismas, el edificio del congreso de los diputados. Sí, sí, el General Espartero no es de Logroño, nació en mi pueblo. Desde aquí desterrar la tradición popular que a veces he oído de que tuvo encañonada a Granátula, nada más lejano de la realidad. En un libro que cuentan que escribió la regente María Cristina, que profesaba un terrible odio hacia él y que está firmado como “CCMM”, hay una carta del propio General donde expresa el cariño hacia esta población. Tras un viaje y sin que fuera esperado decidió abandonar la silla de posta en Valdepeñas y acercarse a Granátula. Baldomero expresa la alegría de su corazón al llegar y ver a los niños jugando en las calles tal y como él hacía, recordando su infancia, y el deseo, cuando las circunstancias lo permitieran, de retirarse a su querido pueblo. También dice que hará lo que estuviere en su mano por él y por todos los españoles.

Ahora en la actualidad puede leerse nuestra historia y verse en las redes sociales, y también contemplarse en www.granatula.com. Un proyecto que nació cuando internet apenas lo era, cuando no existía ni Facebook ni Whatsapp, casi sin querer en mis manos allá por el año 1998, coincidiendo con el día de mi cumpleaños, que cuenta con 17 años de vida y que por tanto hará la mayoría de edad, los 18, el que viene.

Hablando de memorias cómo no citar “En un mar de culturas”, el libro que recopilando la historia de Granátula vio la luz hace más de una década, la primera edición en 2002. Dada la tozudez que me caracteriza decidí lanzar la misma sin financiación y afortunadamente tuvo tal éxito que, aquellas copias que hice sacando el dinero del bolsillo, enseguida se acabaron y así tuvo su réplica en una reedición en 2003 financiada por la Diputación de Ciudad Real. Ese tesón que a día de hoy también se aprecia en algunas personas que deciden emprender aventurándose a cosas distintas como las casas rurales, el turismo rural y la guía turística (un saludo para Felicitas, Juan Manuel y para los demás).

Estamos celebrando las Fiestas en Honor a Santiago, Santa Ana y San Pantaleón. No quiero aburriros con datos que otros antecesores os habrán ya dicho, pero si me gustaría contar algunas anécdotas de los tres santos a los que honramos:

Santiago, el Mayor. Durante la última jornada a Jerusalén, su madre Salomé acudió al Señor y le dijo: “Dispón que estos dos hijos míos tengan su asiento en tu reino, uno a tu derecha y otro a tu izquierda». Jesús les aseguró que ellos compartirían su pasión. De acuerdo con esta tradición Santiago el Mayor, habiendo predicado el cristianismo en España, retornó a Judea y fue ejecutado por orden de Herodes, degollado. Su cuerpo fue milagrosamente trasladado a Iria Flavia y posteriormente a Compostela.

Santa Ana, en hebreo es Hannah. Todo lo que se conoce de ella procede de la literatura apócrifa. Joaquín y Ana no podían tener hijos. Hay diversas leyendas pero todas confluyen en que ambos clamaron al Señor pidiéndole que retirase de ellos la maldición de la esterilidad prometiéndole dedicar su descendencia a su servicio en el Templo. Ana dio a luz a una hija llamada Maryam, la Virgen María.

San Pantaleón, médico, filósofo y retórico. Después de apostatar de la fe Cristiana volvió a recuperarla y a creer por lo que fue perseguido. Tras ser torturado murió. Según la tradición el fallecimiento tuvo lugar bajo una higuera seca que floreció al recibir el riego de sangre. En el Real Monasterio de la Encarnación de Madrid se conserva una ampolla que permanece en estado sólido salvo la víspera de su santo, el 27 de julio, que se licua.

Tres Santos en una festividad. ¡Cómo somos los Granatuleños! Viene a mi memoria el recuerdo de cuándo donaron la imagen actual de Santiago, la procesión apócrifa de aquel año, la adaptación que se hizo a la imagen suprimiendo el moro (y esta palabra dicha con todo el cariño y sin todo despectivo hacía los árabes). Año ingrato para mí ya que falleció mi abuelo.

Permitirme llegados a este punto expresar mi sincero agradecimiento,

– A mi madre, por haberme otorgado la vida y aguantar mi genio.

– A mi padre porque a pesar de ejercer como tal es el mejor amigo que he tenido.

– A mi familia, tan importante, mis tíos y mis primos que estáis ahí.

– A la gente que me ha rodeado, también a la que nunca me tragó, e incluso a la que me envidió, porque gracias a ellos forme mi personalidad.

– A las personas que quiero ya que con ellas aprendo a sentir y me desarrollan haciendo que salga del caparazón.

– A mis amigos porque están ahí cuando los necesitas sin necesidad de llamarles.

– A Nieves que es parte de mi. A mi amigo Fernando al que siento decirte que estoy llegando al final sin utilizar el Quijote, mejor dicho a ese genio de la prosa, Cervantes, que en boca de un cuerdo y un loco, de un idealista y de un pragmático, puso en relieve el mundo donde nada es lo que aparenta ser y expresó el deseo sublime de llegar a una realidad distinta donde triunfe la virtud, el bien sobre el mal y no haya esclavitud. Una de las grandes enseñanzas del Quijote es la manera en que honró sus sueños e ideales hasta el fin de sus días, sin importar el rechazo, el ridículo ni la aprobación de los demás, y así siguió el camino para vencer al invicto rival (que muchas veces es uno mismo).

ü Mi sincero agradecimiento a quienes me dieron esta oportunidad de conoceros un poco más, de ofreceros mi amistad, de poder estar esta noche aquí con vosotros, de ser el pregonero que hace el acto inaugural de estas fiestas.

ü A todos vosotros por aguantarme a estas horas de la noche y encima con un vino español esperando.

Llegados a este punto y parafraseando al profesor Beño consiéntaseme creer en la leyenda casi siempre tejida en el telar del sentimiento. Y así luchar desde la misma contra los encantadores que niegan y desfiguran las cosas hermosas, contra los que en nombre de la razón izan la bandera del realismo más despiadado, contra los que no saben compadecer y admirar, contra los que aprisionan y despedazan a los débiles, contra los que tornan gigantes en molinos y los ejércitos en rebaños.

Creo en Granátula como mi patria situada en la ruta del ensueño y de la leyenda, aquella de quietud apenas turbada por el aleteo de un pájaro, las conversaciones en las esquinas, el caballo y la plaza; y pasear por sus calles sintiendo las noches mágicas de verano con ese infinito cielo azul percibiendo la caricia de la paz, la tranquilidad y el sosiego.

Sí no es verdad lo que digo

 que baje Dios y lo vea,

al cual pongo por testigo

en esta noble tierra,

 fértil, limpia y aceitunera,

madre amorosa del vino,

 niña siempre y siempre vieja,

 a recorrer sus recodos,

 a descubrir cosas nuevas,

 a oler a viña madura

y a sabiduría tierna,

a compartir con sus gentes,

 esta hermosa gente manchega,

 el vino, el queso, la charla,

 el recuerdo y las promesas.

Gracias a todos y a todas,

¡Granatuleños!, ¡Granatuleñas!

¡Quedan inauguradas las fiestas de Santiago Apóstol, Santa Ana y San Pantaleón 2015!

¡Disfruten de ellas!

He dicho.

Juan Jesús Donoso Azañón

El camino del Caballero Andante

molinos_consuegraEternos molinos de viento: cuatrocientos años después, los «gigantes» que enfrentó Don Quijote siguen de pie en Consuegra. La Mancha esa región que los árabes denominaron por ser «seca», y por cuyos caminos discurrió la historia inventada por Cervantes, pero dejando tras de si muchos de los sitios que conocía como alguacil de abastos que fue y que transitaba en su camino hacia Andalucía. Fue Cervantes dejando pistas tras de si en su novela, identificando topónimos, adaptando o incluso utilizando los mismos nombres de personas, parajes y lugares… todo ello sin saber si pretendía que se identificasen los lugares por los que anduvo como errante caballero, o quizás para despistar sobre si la ruta real existió.

El Toboso, Castilla-La Mancha.- Lo que sigue es una historia real. En un lugar de La Mancha, a fines del siglo XVI, un hidalgo venido a menos se disfrazaba con una armadura de otros tiempos y alanceaba a sus enemigos desde un caballo. Se llamaba Francisco de Acuña y vivía en una calle ancha que ya no existe en Miguel Esteban, un pueblo de viñateros a seis kilómetros de El Toboso. Las tropelías de este caballero fuera de época quedaron registradas en un proceso judicial que se le abrió en 1581 por el intento de asesinato de Pedro de Villaseñor, familiar lejano con quien se disputaba una herencia.

Rescatadas de los archivos por dos investigadores castellanos, esos cientos de fojas ajadas por los siglos reavivan la eterna ilusión de encontrar al verdadero Don Quijote, la fuente de inspiración de Miguel de Cervantes para crear a su personaje.

A 400 años de la publicación de la segunda parte de esa obra cumbre de la literatura universal, La Mancha vibra otra vez con la pasión por descubrir las huellas del Caballero de la Triste Figura y los escenarios de sus aventuras, siguiendo las pistas incompletas, deliberadamente ambiguas, que dejó Cervantes.

Se cumplieron 400 años de la publicación de la segunda parte de Don Quijote de la Mancha
«La historia del Quijote tiene bases reales. Es evidente que Cervantes estuvo aquí, atesoró relatos, nombres, leyendas que luego le sirvieron de materia prima para construir su obra», sostiene Francisco Javier Escudero, historiador, que, junto con la arqueóloga Isabel Sánchez, sacó a la luz, recientemente, el caso del hidalgo Acuña y su enemigo Villaseñor.

Cervantes pudo conocer el relato de boca de los Villaseñor, a quienes al parecer trató a finales del siglo XVI. Dejó constancia de su amistad con una familia de ese apellido en su libro póstumo, Los trabajos de Persiles y Sigismunda.

Escudero acaba de hallar otro tesoro en un registro comercial de El Toboso: una permuta de tierras fechada el 17 de junio de 1584 a nombre de un tal Alonso Quijano. «Es la primera vez que aparece en la zona ese nombre, el mismo que Cervantes le dio a su personaje.» Entre los testigos citados en el expediente figura el mismísimo Francisco de Acuña.

El investigador habla dentro de la oficina del párroco del pueblo, delante de un libro con tapas de cuero lleno de anotaciones en una tinta amarronada por el tiempo. Entre los bautismos de 1585 figura el hijo de un Miguel Berengel. «Es un apellido rarísimo en la zona», dice Escudero. Cree ver en este personaje desconocido una posible inspiración de Cide Hamete Benengeli, el ficticio historiador arábigo al que Cervantes atribuye en el capítulo X la autoría de la historia del Quijote.

¿ENSOÑACIONES O REALIDAD?

En El Toboso, cuesta resistirse al ambiente novelesco. «Con la Iglesia hemos dado, Sancho», se lee en letras gigantes sobre una callejuela que lleva hacia el templo de San Antonio Abad. Pueden adivinarse los pasos del caballero andante cuando decide aventurarse en el pueblo para encontrar a Dulcinea, la labradora vulgar que su imaginación convierte en una «joven y virtuosa emperatriz».

La «gran torre» que vieron desde lejos sigue ahí, con su piedra ocre irregular adornada por las cruces de la Orden de Santiago. En la plaza de adelante, resalta un Quijote forjado en hierro, arrodillado frente a la imagen de una campesina de pie.

El Toboso -uno de los pocos pueblos que Cervantes coloca de manera explícita en la ruta del Quijote y Sancho Panza- no escapa a la obsesión manchega por descubrir las figuras reales detrás de los personajes.

El Toboso -uno de los pocos pueblos que Cervantes coloca de manera explícita en la ruta del Quijote y Sancho Panza- no escapa a la obsesión manchega por descubrir las figuras reales detrás de los personajes. A dos cuadras de la plaza principal se levanta el Museo de Dulcinea, un típico caserón señorial castellano que perteneció en el siglo XVI a don Esteban Zarco. Cuenta la leyenda local que el propietario tenía una hermana, Ana, a la que Cervantes conoció en una de sus travesías por la comarca y de la que se enamoró perdidamente. Ana Zarco era «la Dulce Ana». Dulcinea.

«No hay documentos que prueben la presencia de Cervantes, pero estamos seguros de que estuvo aquí», dice a LA NACION Marciano Ortega Molina, el alcalde toboseño, mientras recorre la casa. Comenta que el emplazamiento encaja con la descripción que figura en el capítulo IX de la segunda parte. En el museo se reproduce la estancia de una mujer de la nobleza de la época. Pero ¿Dulcinea no era, en realidad, Aldonza Lorenzo, una labradora pobre que tenía «la mejor mano para salar puercos» de toda La Mancha? «Aquí mostramos la visión de Don Quijote, que veía en ella a una princesa. Es la que queremos ver nosotros?», sonríe el alcalde.

Don Quijote y Sancho tuvieron que entrar a El Toboso por el viejo camino que unía Toledo con Murcia y atravesaba el pueblo. Una huella pedregosa recuerda esa vía esencial para el comercio en los siglos XVI y XVII.

Allí transcurrió en 1585, en un caluroso día de julio, la dramática persecución de Francisco de Acuña a su enemigo Pedro Villaseñor. Lo corrió en su caballo desde Miguel Esteban, ataviado a la vieja usanza, con lanza, broquel, casco de hierro y armadura de malla. Los testigos del juicio lo describen como «disfrazado», en referencia a la parafernalia medieval pasada de moda. Villaseñor salvó la vida de milagro, según consta en el proceso, que recoge escándalos de faldas y misteriosas hechicerías.

Siguiendo el camino hacia el sudeste, en dirección a Mota del Cuervo, se llega a un descampado en el que se adivinan los cimientos de una construcción. Los restos de un pozo de cemento están cubiertos por un pallet de madera y rodeado por unos ladrillos huecos partidos. «Éste es el lugar donde Don Quijote veló las armas», presenta Escudero.

Don Quijote y Sancho tuvieron que entrar a El Toboso por el viejo camino que unía Toledo con Murcia y atravesaba el pueblo. Una huella pedregosa recuerda esa vía esencial para el comercio en los siglos XVI y XVII.

Según sus investigaciones, allí se levantaba hasta hace dos siglos la venta donde, en el inicio de la novela, Alonso Quijano se hizo armar caballero. «Era un caserón esplendoroso en medio del campo, que bien podía confundirse con un castillo como le pasa al personaje -explica-. No había otra venta en esta parte del camino de Toledo a Murcia, donde Cervantes sitúa la primera salida de Don Quijote. Conocía muy bien estos caminos y era un genio para encontrar las locaciones de sus historias.»

Definir un lugar real de esa aventura es un punto clave para determinar cuál podría ser la patria de Don Quijote, ese lugar de La Mancha que de cuyo nombre Cervantes no quiso acordarse. Trazando un mapa desde allí con las pistas de tiempos y distancias que da el libro podría ubicarlo en Miguel Esteban, como teoriza Escudero, o en Mota del Cuervo, como proclama el experto de esa localidad José Manuel González Mujeriego.

La idea no convence a todos. Existen investigaciones de lo más variadas y hay pueblos que se reivindican como el «lugar» de Don Quijote en casi todo el territorio de La Mancha. El aniversario de la segunda parte de la novela reavivó la disputa que el propio Cervantes predijo con su ironía de avanzada en las páginas finales. Cuando dejó sentado que no ponía el nombre «por dejar que todas las villas y lugares de La Mancha contendiesen entre sí por ahijársele y tenérsele por suyo, como contendieron las siete ciudades de Grecia por Homero».

EL PUEBLO MÁS MILITANTE

A sólo 30 kilómetros de Madrid, Esquivias es una de las poblaciones más militantes en esa batalla. Tienen un argumento de peso: Cervantes se casó allí con Catalina de Salazar y Palacios en 1584 y se radicó durante por lo menos tres años, cuando todavía intentaba sin demasiado éxito hacerse un nombre como dramaturgo.

Después, realidad y ficción vuelven a entrecruzarse. La casa donde vivió la pareja está convertida en museo. La Sociedad Cervantina de Esquivias explica que el dueño era el tío de Catalina. Un hidalgo de nombre? Alonso Quijada, otro de los apellidos que se le atribuyen al héroe de La Mancha. Dicen los esquivianos que al viejo Quijada, que se hizo fraile y murió antes de que el escritor llegara a conocerlo, era un aficionado a las novelas de caballería.

Definir un lugar real de esa aventura es un punto clave para determinar cuál podría ser la patria de Don Quijote, ese lugar de La Mancha que de cuyo nombre Cervantes no quiso acordarse.
En las vitrinas desplegadas en el cuarto de acceso a la casa, se exhiben partidas de nacimiento rescatadas de los archivos parroquiales de lugareños contemporáneos a Cervantes con nombres que evocan a varios de los 708 personajes que pueblan la novela. Entre ellos, el cura Pero Pérez, Sansón Carrasco y hasta una Aldonza Lorenzo.

El cervantista Sabino de Diego anunció semanas atrás el hallazgo de una partida de nacimiento de 1569 en Esquivias de un tal Sancho Gaona y cree que se trata del modelo para crear al compañero de ruta de Don Quijote. Descubrió que el padrino de bautismo era un tío de la esposa de Cervantes y además encontró vínculos familiares entre los Gaona y un tal Bernardino Ricote, el apellido del morisco amigo de Sancho Panza en la novela.

Cervantes notó que el lugar de Don Quijote era «cercano» al pueblo de Dulcinea. Esquivias tiene un obstáculo para su postulación: queda 114 kilómetros al norte de El Toboso, una distancia muy considerable medida con la vara del 1600.

Y VILLANUEVA DE LOS INFANTES

En el otro extremo de la planicie manchega, más de 200 kilómetros al Sur, Villanueva de los Infantes reclama para sí los honores. Un estudio conducido por el catedrático Francisco Parra Luna estableció «científicamente» que las aventuras de Don Quijote partieron desde allí. La relación de distancias está grabada en una placa de piedra sobre la fachada de uno de los palacios cercanos a la Plaza Mayor. Infantes es la capital del Campo de Montiel, un nudo de caminos por donde Cervantes pone a caminar a su personaje en la primera parte de la novela. Cada pueblito de ese rincón de España, por minúsculo que sea, tiene en la entrada una escultura del desgarbado caballero con su Rocinante, y un cartel que da la bienvenida al «Lugar de La Mancha».

ARGAMASILLA DE ALBA

Subiendo otra vez entre viñedos, olivares y castillos en ruinas, aparece a 60 kilómetros Argamasilla de Alba. Otra autoproclamada cuna del Quijote. La tradición local -sin sustento documental- asegura que Cervantes fue detenido allí en una cueva rústica cuando volvía a Madrid de una misión como recaudador de impuestos de la Corona. Y que en los días de encierro empezó a escribir su obra.

Cervantes notó que el lugar de Don Quijote era «cercano» al pueblo de Dulcinea. Esquivias tiene un obstáculo para su postulación: queda 114 kilómetros al norte de El Toboso, una distancia muy considerable medida con la vara del 1600.

En las paredes del edificio que alberga la cueva, se exhibe una semblanza del lugar escrita por Rubén Darío. Se recuerda la relevancia que le dio Azorín en sus crónicas reunidas en La ruta de Don Quijote. El nombre de Argamasilla resuena en los versos irónicos con los que Cervantes pone fin a la primera parte de la novela. Pero ¿estuvo allí el Manco de Lepanto o es otra de sus falsas pistas?

La fusión entre datos y mitología se potencia en estos días de celebraciones. Así como en Madrid un grupo de investigadores cree haber encontrado los restos del autor enterrados hace 399 años, en la ciudad manchega de Alcázar de San Juan se empezó a exhibir en un museo la partida de nacimiento de un tal Miguel de Cervantes Saavedra. Pretenden disputarle a Alcalá de Henares la cuna del genio de las letras hispanas. Eso sí, este Cervantes nació en 1558 y habría contado con apenas 13 años en la batalla de Lepanto.

OTRO LUGAR DE MOLINOS, CAMPO DE CRIPTANA

Lo que seguro puede afirmarse es que por Alcázar tuvieron que pasar Don Quijote y Sancho Panza en sus primeras aventuras. En el cercano Campo de Criptana, al Este, se alzan todavía los molinos de viento que el caballero andante confundió con gigantes a los que dar batalla. No había en la época otra colina en la que se alzaran «treinta o poco más» de esos artefactos. Sobreviven nueve: base blanca, capuchón negro, eternamente imponentes. Al Oeste, se distingue desde lo alto Puerto Lápice, otro de los pocos parajes mencionados en el libro con todas las letras.

Los modelos vivos de Cervantes dejaron sus huellas por ese enjambre de caminos. Para Darío Villanueva, presidente de la Real Academia Española (RAE), la obsesión por encontrar las historias que inspiraron el Quijote tiene apenas valor anecdótico: «No cabe ninguna duda de que Cervantes supo de muchas historias locales manchegas. Está documentado que algunas de las trifulcas entre hidalgos se producían con una ambientación carnavalesca, con contendientes disfrazados de caballeros armados a la usanza medieval. Pero lo realmente trascendente es la creación genial de un personaje en el que se contrapone realidad y ficción para fundirlas en la mente de una persona».

Y EN GRANATULA

El geógrafo de su majestad D. Tomás López en el encargo del mala de la primera parte del Quijote hace pasar por la vereda granatuleña a los Galeotes en la famosa batalla  y así quizás por el «Puntal de Rosa» o quien sabe si por el propio «Añavete» discurre el episodio en el que el Ingenioso caballero da libertad a aquellas almas que van a galeras. Y desde Granátula huye después huyendo de las posibles represalias de la Santa Inquisición por sus veredas camino de Sierra Morena en Andalucía para hacer su particular penitencia.

Y ES QUE EL QUIJOTE…

Todo esto surge solo como un refrito entre otros de artículos de la Nación y como muestra del cariño y admiración a aquel nombre que fue capaz de poner en boca de una persona, a veces loca a veces cuerda, de los ideales que defender y de a la vez criticar soterradamente a una sociedad española que en aquella época no sabía si era caballero andante o gordiflón venido a menos en busca de una ínsula obedeciendo a su amo.

Cuatro enseñanzas extraídas del Quijote

1. Determinar la realidad a partir de la forma en que se ve al mundo

En el mundo de Don Quijote, nada es lo que aparenta ser. Los molinos son gigantes, las posadas son castillos, las plebeyas son princesas, y los títeres son moros. Aunque su peculiar forma de observar las cosas le trajo problemas y desventuras, el ingenioso hidalgo creó para él una realidad distinta, un mundo diferente en el que triunfaría la virtud sobre el mal y estaría libre de esclavitud.

Si bien no pudo cambiar al mundo, sí logró cambiar su vida a partir de encontrar un propósito y un noble ideal

2. Ser fiel a un ideal

A pesar de las adversidades, Don Quijote deja como enseñanza la importancia de tener sueños aunque parezcan imposibles.

Don Quijote tenía un lema: «Defender la virtud».

3. Observar la virtud en los otros

El singular personaje antepone al hombre como persona por encima de sus errores. Un ejemplo es la manera en que observaba a Dulcinea, como una dama, una señora, cuando en realidad se trataba de una cortesana.

4. Elegir a un buen escudero

Tal como Don Quijote eligió a Sancho Panza como su compañero y fiel escudero, se puede y se debe elegir a aquellas personas que  acompañen a lo largo del camino y apoyen en el logro de los sueños y objetivos.

Un excelente ejercicio es  responder las siguientes preguntas:

1. ¿Qué se quiere?  2. ¿Cuál es el camino? 3. ¿Qué atributos debe tener el compañero que se debe elegir?

Una de las grandes enseñanzas del Quijote, es la manera en que honró sus sueños e ideales hasta el fin de sus días. Muchas veces se enfrentó al rechazo y sin importarle el ridículo y la aprobación de los demás, siguió su camino para vencer al invicto rival. Se debe tener en cuenta, que muchas veces el invicto rival se trata de uno mismo.

Mentiras y verdades sobre Espartero: Liberalismo versus los intereses catalanes

El otro día D. Gregorio Peces Barba en Cádiz hizo unos comentarios, que a continuación reproduzco. Nada mas alejado de mi intención crear polémica, y por adelantado quiero expresar mi completo desacuerdo con el uso de la violencia y estoy en contra del bombardeo de Cataluña y de cualquier otro lugar de España y del Mundo. Si que deseo adentrarme en la historia y desvelar algo que no por ser repetido deja de ser mentira: Espartero no bombardeo Cataluña por ser independentistas ni catalanistas, esas expresiones sencillamente son falsas. El bombardeo obedecío a otro tipo de política, otros intereses, que como podremos ver más adelante, coinciden con el desarrollo industrial en Cataluña, la pérdida de la América española y las idelas de liberalismo y librecambismo que defendía Espartero.

Estas fueron las declaraciones de D. Gregorio Peces Barba:
Ante las apesadumbradas reflexiones de su antiguo adversario centrista, Peces-Barba dijo ser más optimista, hasta el punto de que esta vez cree posible prescindir del uso de la artillería ante el problema catalán. (En alusión a la célebre frase atribuida a Espartero en 1842: «Para gobernar España hay que bombardear Barcelona cada cincuenta años»). Acto seguido, el fundador de Cuadernos para el Diálogo criticó la apuesta estratégica de Olivares en 1640: «Siempre me pregunto medio en broma qué hubiera pasado si nos hubiéramos quedado con los portugueses y hubiésemos dejado a los catalanes. Quizá nos hubiera ido mejor». Murmullos en la sala y una apostilla: «Bueno, habría habido un problema, no se hubiese podido jugar el Madrid-Barça».

Como ya he dicho estoy totalmente en contra con el bombardeo de pueblo alguno. Pero si quiero adentrarme en aquellos hechos que llevaron a los mismos.

Durante sus dos años de regente, Espartero, ayudado por su camarilla y teniendo por mentor al embajador inglés lord Clarendon, reparte enchufes y congela las reformas que aguardaban los grupos progresistas y liberales. Esto generará sordo descontento, acrecentando cuando el gobierno declara que las juntas y los juntistas, creadas en toda la geografía nacional y que han nombrado una junta central en Madrid, no hacen falta. Aceptan a regañadientes los juntistas,pero los sectores más radicales del partido progresista, que dirige Olózaga, se apartan de él. Será el fermento del republicanismo, con levantamientos de este carácter en Barcelona en 1842; los sublevados, organizados en batallones de milicias, crean una Junta como gobierno provisional, presidida por un antiguo militar. Personaje clave en la revuelta será Abdón Terradas ,socialista utópico que habia sido nombrado alcalde de Figueras y que no había aceptado jurar ante la reina. El mal de fondo de la revuelta reside en la implantación de aranceles a productos de primera necesidad, algo que el pueblo odiaba porque encarecía los alimentos. Con permiso de las Cortes, Espartero viaja a Barcelona y desde el castillo de Monjuich bombardea a la población civil. Ahogada en sangre la sublevación y pasados por las armas sus cabecillas, se impone al pueblo una contribución extraordinaria de doce millones de reales.

La política de Espartero no sólo suscitaba antipatía de los radicales,sino de la propia burguesía. El librecambismo,de inspiración inglesa, chocaba con los deseos proteccionistas de los fabricantes catalanes que veían peligrar sus productos por la competencia extranjera. Incapaz de comprender esto,Espartero,utilizando una vieja y socorrida óptica, reduce los problemas nacionales a problemas de órden público; cuando en verdad eran motivos económicos los que subyacían.

Los elementos más conservadores de la sociedad nunca cesaron de conspirar contra Espartero, tomando como punto de apoyo a la reina María Cristina, desterrada en París junto a su marido morganático Muñoz, quieres contaban con la simpatía de los gobiernos de Luis Felipe, celosos de la influencia inglesa en España.

El grupo de problemas para Espartero estaba ligado al desenvolvimiento económico del principado catalán. Por una parte, España se encontraba en los indicios -casi en el mero esbozo- de la revolución industrial. De los dos campos clásicos de este desenvolvimiento en el modelo británico (la metalurgia y el textil) sólo el segundo había experimentado un desarrollo neto, en Cataluña ,durante la segunda mitad del siglo XVIII. Ahora bien,este emporio de riqueza textil descansaba sobre la amplitud del mercado español coetáneo: toda la América española. La Emancipación hizo por eso que el mercado interior,peninsular,pasara a convertirse en la última posibilidad de subsistencia de aquel núcleo industrial. Y precisamente contra él podia apuntar el cambio político si se llevaban a la práctica los planteamientos económicos del liberalismo estricto: el librecambismo. Si el liberalismo llegaba en ello a sus últimas consecuencias,la industria textil catalana prodría competir difícilmente con la británica en el propio mercado español.

En esta defensa se apiñaban todos los productores:los empresarios y los obreros, que veían el espectro del paro detrás de la disminución de los aranceles. Pero éstos, además, tenían otros motivos que los separaban y enfrentaban a los patronos; motivos laborales que desde 1839, en virtud de una real orden de María Cristina, podían encontrar su cauce de expresión en las sociedades de socorros mutuos que esa normativa permitía establecer.

Espartero, en otras palabras, tenía que sacar también adelante la liberalización del país junto a o por encima de los intereses de las clases productoras catalanas.

La primera cuestión yacía en la desmovilización y el tradicionalismo de los españoles. Las instituciones liberales estaban ya. Habían sido establecidas entre 1834 y 1840 por los Gobiernos y las Cortes de María Cristina. La guerra había hecho imposible, no obstante, que la liberalización se completara,haciendo realidad el carácter representativo de estas instituciones.

Por otra parte, la tradición liberal anglosajona tenía creados ya los instrumentos para hacerlo: los partidos políticos. Así que lo primero que hubo que organizar en España fue esa forma de participación.

En resumen, el levantamiento de Cataluña y el bombardeo de Espartero no tuvo como origen la independencia Catalana, sino el enfrentamiento contra la política liberal y de librecambismo económico que chocaba frontalmente con el desarrollo industrial en Cataluña basado en la venta a toda España y a hispanoamérica de los productos manufacturados, presión que se verá incrementada por la independencia de América lo que dejaba a España como único mercado donde vender los productos hechos en Cataluña. Espartero no solo por creencia, ya que era un liberal convencido, sino por la necesidad del desarrollo de una España que ni siquiera había empezado la época industrial excepto en Cataluña, decide bajar los aranceles y permitir la entrada de productos, la mayoría textiles, de cara a satisfacer las necesidades de los españoles y españolas de la época; favoreciendo la competencia y permitiendo una bajada de precios. Sin embargo esto provocó el levantamiento de Cataluña deseando mantener sus prevendas en cuanto al mantenimiento de un mercado cautivo y cerrado al exterior con unos aranceles muy elevados; errando tanto Espartero al reducir el problema a un problema de orden público y la burguesía catalana quien no supo ver en el liberalismo la oportunidad que representaba la venta de sus productos en todo el mundo, en lugar de pretender mantener el monopolio en España.

La Libertad

Elogio de la libertad

La libertad Sancho es el mayor bien que puede venir a los hombres. Con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar. Por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida. Por el contraío, el cautiverio es el mayor mal que puede venirnos.

Absolutamente nada merece la pena si con ello perdemos nuestra libertad. Me parece demasiado duro hacer exclavos a quien Dios y la naturaleza hizo libres. No está bien que los hombres honrados sean verdugos de otros hombres.

Cultura Granatuleña

Gracias, por fomentar la cultura y hacer valer el patrimonio artístico, y preservar el medio ambiente.

 

Gracias por rescatar del olvido edificios, libros y documentos.

 

Gracias por inculcar a los niños el amor al arte y a la naturaleza.

 

Gracias por promover la lectura del Quijote y hacer posible que el ingenioso hidalgo y su escudero cabalguen de nuevo por la imaginación de los lectores.

 

Gracias por mantener vivas las tradiciones al tiempo que abrís las puertas del futuro a través de las páginas de Internet.

 

Gracias, en definitiva, por hacer cultura y difundirla y por mantener viva la memoria y arrancar de los brazos polvorientos del olvido los restos de la grandeza que en la antigüedad tuvo este pueblo.

 

Un pueblo situado en “un maar de culturas”. Vivís, como sabéis, en un cráter explosivo volcánico de 2 kilómetros de diámetro, afortunadamente dormido desde hace muchos siglos, que en su día produjo violentas explosiones por la interacción del magma en ebullición con la existencia de acuíferos.

 

Y este volcán terrible, como otros en la zona, resultó ser, pasado el tiempo, providencial y benéfico porque de él surgió una tierra fértil, junto al río Jabalón y en torno a grandes lagunas: las lagunas de Valdeleón.

 

Ese contexto geográfico, hizo que desde siempre Granátula, que significa granero, por la abundancia de los cereales, fuera asentamiento elegido por múltiples culturas que se disputaron este lugar.

 

Desde el Neolítico, hombres y mujeres vivieron, amaron, trabajaron la tierra y apacentaron sus ganados en los verdes pastos de esta tierra.

 

Generaciones y generaciones, con culturas distintas y lenguas diferentes y de procedencias lejanas y creencias variopintas hicieron de este lugar su casa, su hogar.

 

Aquí también nacieron sus hijos y enterraron sus muertos. Y celebraron sus fiestas.

 

Unas fiestas que están en el alba de los tiempos.

 

Dice el filósofo José Antonio Marina, que cuando los humanos quisieron sacralizar el espacio construyeron templos y cuando quisieron sacralizar el tiempo, instituyeron fiestas.

 

Por eso, sobre las festividades paganas, se instituyeron las festividades religiosas y sobre las religiosas, las laicas.

 

Y en Granátula, esas fiestas paganas y luego religiosas han ido sucediéndose desde siempre, porque Granátula es una encrucijada de culturas que han ido superponiéndose a lo largo del tiempo.

 

En el Cerro de la Encantada, o de los Castillejos, a 3 kilómetros al norte de Granátula, hay yacimientos de la Edad del Bronce que datan de 2.000 años antes de Cristo. Allí, hubo una gran acrópolis, una ciudad que tuvo también su necrópolis, en la que  se enterraba a los muertos junto a sus ajuares funerarios, lo que evidencia la creencia de vida después de la muerte y ritos funerarios de contenido religioso.

 

Pero será sobre todo en época romana cuando estas tierras alcancen una extraordinaria importancia. Y es que, ya sabéis, en el Cerro de los Obispos y sus alrededores se levantó, imponente y altiva, la capital de la Oretaria, llamada Oretum. Oreto fue una pujante y activa ciudad, situada en un estratégico cruce de caminos, donde se juntaban dos de las más importantes calzadas romanas:

 

La primera en dirección norte-sur, pasaba por Toledo, Consuegra, Ciudad Real, Oretum, Calzada y llegaba hasta Andalucía.

 

La segunda, en dirección este-oeste enlazaba Almadén, que los romanos llamaron Sísapo, con Albacete a través de Oretum.

 

Y ambas calzadas, para atravesar el Jabalón, utilizaron un gran puente edificado por Publio Venusto a finales del siglo I y compuesto de 3 ojos en el cauce central y otros siete en los cauces secundarios.

 

Gracias a su privilegiada situación, a la fertilidad de su vega y a sus abundantes pastos, Oretum tuvo una gran importancia económica, militar y comercial.

 

Tuvo importantes edificios públicos. Como un circo, lo que evidencia la existencia de una población muy numerosa. Una gran necrópolis y un templo dedicado a Proserpina, la diosa de la Agricultura, hija de Júpiter y Ceres y esposa de Plutón, el dios de los Infiernos.

 

Después de la dominación romana, Granátula siguió teniendo importancia. En la época visigoda, Oreto fue sede episcopal. En el llamado “Cerro de los Obispos” muy cerca de la ermita de Zuqueca, se han localizado los yacimientos correspondientes a aquella época, entre ellos, lo que parecen ser restos de una basílica.

 

Y después del esplendor llegó la destrucción. Muchos autores creen que Oreto fue arrasada por la invasión musulmana en el 711. Y sobre la devastación volvió a surgir otra población musulmana llamada Urit, que fue ocupada entre los siglos VIII y X. Una población que debió también tener su importancia, puesto que contó con una fortaleza y baños. Eran baños públicos que tenían una finalidad no sólo higiénica y terapéutica sino también social y religiosa.

 

Tras al victoria de las Navas de Tolosa, las tropas cristianas ocuparon este lugar y habitaron una población llamada Zuqueca que significa “lugar de ruinas”. De este periodo, finales del S. XIII nos queda la preciosa talla gótica de la Virgen de Zuqueca.

 

La ciudad de Zuqueca, tuvo una corta duración y quedó despoblada en el S. XV. Sus habitantes pasaron a Granátula que quedó incluida en las vastas posesiones de la Orden de Calatrava. Tras la incorporación a la Corona quedó unida a Almagro como una aldea, hasta que el 3 de marzo de 1712, obtiene el privilegio de Villa tras el pago de 4.000 ducados, 1.250 fanegas de cebada y 30 caballos que el pueblo de Granátula hizo a Felipe V.

 

Amigos y amigas esto esta resultando ser una lección de historia. Pero permitidme la licencia, porque creo que es muy importante que conozcamos nuestras raíces.

 

“El futuro depende del pasado y el presente no se hará a partir de la nada”, escribe Pierre Villar.

 

En gran medida, somos lo que otros fueron y otros serán lo que nosotros seamos.

 

Por eso es importante que en fiestas y a lo largo del año pongamos en valor nuestra historia, nuestras tradiciones.

 

Pisamos una tierra mágica, fértil y volcánica, donde Proserpina volcó sus dones.

 

Una tierra que ha dado grandes hombres y mujeres. Como el General Baldomero Espartero. El hijo de un humilde carretero que pudo haber sido Rey de España. El, que acumuló honores y títulos como el de duque de la Victoria, fue reclamado por el pueblo para ceñir la corona, frente a otros candidatos.

 

Decía una copla popular:

 

                             “Dichosa sería España

                             bajo demócrata mando,

                             altiva no tolerando

                             la corona en sien extraña;

                             de los Borbones la saña

                             olvidar nunca sabemos

                             Montpensier no lo queremos,

                             Espartero es popular,

                             Rey lo queremos alzar

                             o sin Rey nos quedaremos”.

 

Pero Baldomero Espartero renunció y la prensa de la época dejo escrito:

 

“Don Baldomero Espartero ha renunciado al honor de ceñirse la corona de cien reyes. Por algo se ha dicho que este general era una persona decente, un español honrado y un político consecuente”.

 

Salud y alegría para todos y todas.

 

 

 

 

 

El pregón de Sancho

En un lugar de la Mancha cuyo nombre siempre llevamos en la memoria, hace mucho tiempo que moraban visigodos, romanos, árabes… manchegos. Desde la edad de piedra, donde los encantadores transformaban en la noche de San Juan a una “bicha” en una doncella instruida en las artes amatorias, hasta el día que rededor de la laguna de Valdeleón los manchegos fueron construyendo su morada con la venida de almas de Oreto – Zuqueca y de Añavete, distintos pueblos han forjado su historia. Entre lomas y cerros, valles y cráteres, fumarolas y simas convivían los granatuleños viendo pasar camino de Andalucía al inspector de abastos de la real marina que proveía de trigo y cereales a la Invencible en su lucha contra la armada inglesa. Y así fue cuando nuestro señor imaginario Don Quijote con su amado escudero nació en la mente de Cervantes cabalgando por tierras granatuleñas, por el Camino Real, en el entorno de Añavete, donde vino a sucederle la batalla con los Galeotes. Después de esta guisa, ya en el año 2008, pasando nuevamente por Granátula iban platicando nuestro querido caballero andante y nuestro malandante escudero.

 

– Válgame señor don Quijote que ese pueblo que vemos allí es Granátula de Calatrava. Sepa mi señor que habiendo conocido que en su entorno tuvo lugar la batalla de los galeotes, han tenido a bien enviarme un recado de la Hermandad del Cristo en el que me incitan a hacer un pregón en las fiestas de su querido Santo Cristo de la Resurrección, un Santo que se encarga de proteger a esta Villa desde hace tiempo, antes de que viniera aquí vuesa merced con Rocinante y yo a lomos de mi rucio.

 

En esta plática estaban Don Quijote y Sancho cabalgando por la vereda camino de Granátula, recitando el escudero:

  

– Aflojando ya el sermón

que sin querer voy echando

se me olvida que es pregón

y que no estoy predicando.

La fiesta está preparada

que no falte la cordura

la amistad y la mesura

que nos sea bien cumplida

y con la salud encomiada.

– Mi buen Sancho has de saber que esta patria cuyo nombre llevo grabado en el pecho es nuestra tierra. Procura en tu pregón predicarles de las bondades de su región y si al mandado no hacen caso, tendrían mucha razón: Mensajero sois amigo, no merecéis culpa, non. No  confiéis en eso, Sancho, que en la manchega región tan colérica es la gente, como honrada y con honor, y no consiente cosquillas de nadie, ni la traición, que siempre será vengada. Si os huelen –vive Dios- que os mando mala ventura qué el diablo me ha metido en esto y yo no. Ahora bien todas las cosas tienen siempre algún remedio, excepto la muerte segura, como siempre estoy oyendo.

– Mi señor Don Quijote no tenga duda que así lo haré. Sepa que como casi todo lo que se puede decir en literatura, ya lo dejó dicho Cervantes en algún lugar de la segunda parte de la novela que cuenta sus aventuras cuando afirmaba: “La mentira es mejor cuanto más parece verdadera y tanto más agrada cuanto tiene más de dudoso y posible”. Así es que las fábulas deben ser escritas cuidando que “admiren, suspendan, alborocen y entretengan, de modo que anden a un mismo paso la admiración y la alegría juntas”. Es como si quisieran contar a la vida mesma, donde la verdad y la mentira, la ilusión y la desilusión, la pasión y el odio, la alegría y el lloro, mezclan como en el gazpacho manchego y forman un unto amasado por la convivencia y mal amalgamado por la envida y la avaricia. Que ya lo dicen los refranes, que siempre mi hidalgo me recrimina que use “quién bien te quiere te hará sufrir”, “mas vale buena esperanza que ruin posesión”, “aunque la traición se aplace, el traidor se aborrece” o “quien te cubre, te descubre” aunque a veces “pagan justos por pecadores”. Es como si fueran los duelos y los quebrantos.

– No más refranes, Sancho -dijo Don Quijote-, pues cualquiera de los que has dicho basta para dar a entender tu pensamiento; y muchas veces te he aconsejado que no seas tan pródigo de refranes y que te vayas a la mano en decirlos. Si no me acuerdo mal, otra vez te he dicho que los refranes son sentencias breves, sacadas de la experiencia y especulación de nuestros antiguos sabios; y el refrán que no viene a propósito antes es disparate que sentencia. Y hablando de disparates que es eso de los duelos y quebrantos, ¿no será que tu barriga está rezongando y sale a la luz el tragaldabas que llevas dentro?

 

– Mire que a estas horas la gazuza va acechando. Pero no es eso sino que ha de saber que algunos autores mencionan que algunos labradores, al sufrir la muerte repentina de un animal de labor, como las vacas, el burro o el caballo, aprovechaban su carne preparando un guiso con ella, y el nombre procede de los «Duelos y Quebrantos» que el labrador sufría durante su cocinado. Otros dicen que el nombre hace alusión al «quebranto» del ayuno impuesto sobre las carnes de cerdo tanto en las religiones Judía como Islámica y su posterior «duelo» tras haber violado los preceptos del ayuno. Y por eso digo que la vida es como este manjar, mezclando diversos tipos de carne con la unión del huevo hacen que quede un plato preciado y apetitoso, lo mesmo que en la existencia mortal cuando se mezclan las personas, el hombre y la mujer, los amigos, etc., y se unen por el cariño, la, amor, respeto y la amistad. Más cuando el huevo está en mal estado y el uso o el abuso o simplemente la traición quiebran esos sentimientos hacen que la confianza de repugnancia y quede rasgada. Y aunque le de motivos para que vuelva a reprenderme vienen a mi boca más refranes como “váyase el muerto a la sepultura y el vivo a la hogaza”, “a rey muerto rey puesto” y “érase que se era, el bien que viniere para todos sea, y el mal, para quien lo fuere a buscar….”

 

– Bien Sancho déjate ya de refranes y dichos, que ha debido pasar por aquí el encantador Frestón y parece que nos han trocado los unos en los otros y tu Sancho fueras un erudito escritor que desea con los refranes desfacer entuertos. Haz gala Sancho, de la humildad de tu linaje: no te avergüences de que sean labradores tus padres, de baja estirpe nacidos hay casos innumerables que han llegado a ser pontífices, o emperadores muy grandes. Si te precias de virtud, no tengas envidia a nadie, sean príncipes o señores con quien puedas compararte; pues la virtud se conquista, pero se hereda la sangre, y la virtud por sí sola vale más que los linajes. Más la iglesia de Granátula ya queda a la vista y aún no me has contado que dimes y diretes trovarás en el pregón de fiestas.

 

Esta discusión traían Don Quijote y Sancho entrando por el camino Moro, por lo que ahora es la ruta que lleva su nombre. De esta guisa Sancho empezó a recitar las estrofas de su pregón:

 

“Cuando la oliva está en sabia

y el almendro pleno de flor”,

cuentan los viejos romances

que es el tiempo del amor.

Amor del campo en verano,

fruto del trabajador

que recoge las espigas

que con su sudor regó,

en una tierra madrastra

que hoy en madre se tornó.

 

Lejos ya duros trabajos,

que es tiempo de festejar

con canciones y alegría

las fiestas de aqueste lar.

Dejad por estos tres días

las labores de los campos

que bueno es que descansen

alguna vez los humanos

y se entreguen a la fiesta,

a la comida y los tragos

pues triste sería la vida

si sólo hubiera trabajos.

 

Tomad pendones y cruces,

andas, imágenes y bandos

y mostrad esta hermosísima tierra

a propios y extraños

 

Bailad al son de la música,

llenad de viandas los platos,

disfrutad de tal jarana

que se asombren hasta los prados.  

 

 

No deis tregua a la tristeza

que no hay que andar cabizbajos,

que las fiestas no hacen migas

con caras y rostros largos.  

 

Dianas, bailes y verbenas,

gallofa y comidas ansiamos

todo está ya dispuesto

sólo falta el disfrutarlo.  

 

Que niños y adultos se alleguen

de este y otros pueblos cercanos

que generosidad nos sobra

para contentar a invitados.  

 

Y es prudente que ya calle

pues no quisiera cansaros

y que otros sean los que digan

discursos más prolongados.  

 

No quiero que me deis dineros,

ni aplausos, ni grandes halagos,

con saber que disfrutáis de la fiesta

ya me doy por bien pagado.  

 

Y lo que decía al principio,

lo repito de buen grado

ahora que este pregón

ya está finalizando:  

disculpad que sea yo,

sin duda el menos indicado,

el que os invite a la fiesta

en honor de vuestro Santo. 

-Perdóname, amigo, de la ocasión que te he dado de parecer loco como yo, haciéndote caer en el error en que yo he caído, de que hubo y hay caballeros andantes en el mundo. Tu pregón confirma tu cordura y mi locura, así como el conocimiento que tienes de la realidad y de Granátula. Aquí me siento fatigado, quedaré descansando por los restos en aquel campo santo, que allí se divisa donde volver rodaron.

-¡Ay! -respondió Sancho, llorando-: no se abandone vuestra merced, señor mío, sino tome mi consejo y viva muchos años, porque la mayor locura que puede hacer un hombre en esta vida es dejarse morir, sin más ni más, sin que nadie le mate, ni otras manos le acaben que las de la melancolía. Mire no sea perezoso y vámonos al campo vestidos de pastores, como tenemos concertado: quizá tras de alguna mata hallaremos a la señora doña Dulcinea desencantada, que no haya más que ver. Si es que se muere de pesar de verse vencido, écheme a mí la culpa, diciendo que por haber yo cinchado mal a Rocinante le derribaron, y véngase conmigo a pregonar las aventuras y la verdad del corazón libre, que no son simples chifladuras de un loco que perdió el seso y acabó creyéndose caballero andante, sino que Don Quijote dijo “no” a muchas cosas y se enfrentó por ello a la lógica y al sentido común de sus bienpensantes vecinos; de quién se negó a adaptar la “inmensidad de sus deseos” de hacer el bien, a la “pequeñez que la realidad le ofrecía”. Déjese el cementerio y de abandonarse a su canto, sigamos hacia la plaza y veamos aquel zapato, que conmemora la ruta de aquel director de cinematógrafo.

– Mi querido Sancho después de escucharte la cordura ahora vive en mí.

Hasta aquí la aventura de nuestro inmortal manchego y Sancho. Solo quien echa un vistazo rápido y superficial a la inmortal obra de Cervantes puede pensar que don Quijote fue un perdedor. Venció a todos los que intentaron cambiar los ideales por la injusta realidad.

Hasta aquí la narración de este pobre cuentista, fin de la imaginación de quien dejándose llevar por la inventiva trajo de nuevo por veredas y caminos a Granátula a los personajes inmortales del idealismo, a dos manchegos ilustres un ingenioso hidalgo y un escudero labrador.

Vale.

La Ruta de la Pasión Calatrava

Artículo escrito para la página Pasión Calatrava y para los folletos de promoción de La Ruta de la Pasión Calatrava    
 
viernes, 28 de marzo de 2008

La Ruta de la Pasión Calatrava cumple su segundo año desde que fuese declarada de Interés Turístico Regional, aunando tradiciones comunes  que se remontan en el tiempo. Cerca de 20.000 cofrades de las 50 Hermandades de Aldea del Rey, Almagro, Bolaños, Granátula, Miguelturra, Pozuelo, Torralba, Valenzuela, Moral de Calatrava y Calzada de Calatrava, se comprometen en este evento que trasciende el ámbito religioso para escribir una de las páginas más sentidas de la cultura del Campo de Calatrava.Image

Los “armaos”, las “caras” o los “Prendimientos” son pinceladas que, con los ornamentos de bolillos y blonda, la decoración de las calles, y el sabor de las flores y los rosquillos trazan un lienzo inolvidable tanto para quienes viven en la zona como para aquellos que se acercan a la misma con la mente y el corazón abiertos a nuevas e inolvidables impresiones.En la Pasión Calatrava lo sacro y lo profano se unen de tal manera que es imposible asistir a los primero sin disfrutar de lo segundo. Los dulces típicos de la zona son un placer para el gusto y el olfato, en contraste con la sobriedad de los antiquísimos ritos y procesiones; las caras y los armaos ponen el color en una semana marcada por el sonido de tambores y saetas. Los “armaos” son quizá el sello de identidad más peculiar de la Semana Santa Calatrava.  Estas cofradías religiosas organizadas a modo de compañías militares son un recuerdo de las soldadescas barrocas, que hoy por hoy acompañan a Cristo en esta Semana de Pasión.Para aquellos que quieren conocer de primera mano las peculiaridades de esta Semana Santa, la Asociación para el Desarrollo del Campo de Calatrava ha editado carteles y DVDs promocionales de la Ruta de la Pasión Calatrava. Asimismo ha colocado 24 paneles que señalarán al visitante los lugares más relevantes de la Ruta de la Pasión Calatrava. Para completar lo anterior, la asociación edita 2.000 guías en las que encontrar toda la información relativa a esta original celebración.

Miércoles Santo: En este día, los actos vienen marcados por la llamada al Silencio. Destacan la Procesión del silencio en Pozuelo de Calatrava, La Procesión de la Oración en el Huerto en Torralba de Calatrava, las “ Dianas de los Armaos” en Moral de Calatrava y el Vía Crucis del silencio con el toque de la “Bocina” en Calzada de Calatrava .

Jueves Santo: Este es el día en el que se escenifica el Prendimiento de Jesús en el Huerto de Getsemaní, actividad que en cada municipio tiene ciertas variantes como por ejemplo el canto de romances de tradición oral o la hora de celebración.En Aldea del Rey comienza a las 10’00 de la mañana en el huerto realizado en la Plaza Mayor, donde se escenifica la venta de Jesús por parte de Judas.En Bolaños de Calatrava tiene lugar a las 19’00 en la Avenida del Generalísimo esquina con la calle Virgen del Monte, aunque los armaos comienzan a las 11’00 de la mañana la “búsqueda” de Jesús por toda la localidad.En Calzada de Calatrava, a las 21,45 horas se lleva a cabo el Vendimiento, y un cuarto de hora después, el Prendimiento.En Granátula de Calatrava también comienza a las 19’00 con el canto de un largo romance de orígenes desconocidos en la calle Duque de la Victoria.En Almagro tiene lugar a las 21’00 horas en la Plaza Mayor, y allí mismo a las 14’30 los armaos realizan el caracol, desfile que se repetirá viernes y sábadoEn Moral de Calatrava, el Sermón del Prendimiento da inicio a las 19,30 horas.

Viernes Santo: Durante esta jornada destacan varias actividades, pero especialmente el juego de Las Caras, que tiene especial renombre en Calzada de Calatrava, donde se celebra hasta las 19 horas.A las 4,30 horas, la primera Guardia de Armaos tiene lugar en Miguelturra. Pero si queremos estirar el sueño, la Procesión del Sermón del Paso —con sus diferencias, claro, como el canto de la Sentencia— es común en distintos municipios como Bolaños y Granátula de Calatrava. En Valenzuela puede asistirse al Encuentro y al Caracol a las 1 2 y 14 horas.Tras las procesiones de la mañana, comienza el juego de Las Caras, que tiene lugar en las poblaciones del Campo de Calatrava con especial incidencia en Calzada de Calatrava. Rememora el sorteo de la túnica de Jesús y en él, colocados los apostantes en círculo, se va depositando la apuesta en el suelo, donde será igualada por la banca. Se lanzan al aire dos monedas y si sale cara la banca recoge la ganancia. Si sale cara y cruz se repite la tirada. Y si salen cruces ¿quién sabe? Podremos obtener una pequeña ganancia en nuestra visita al Campo de Calatrava.Ya en la noche y tras la cena, nos emocionará la espectacular procesión del Santo Entierro en Miguelturra, a las 20 horas, en Moral, a las 20,30 o en Torralba de Calatrava a las 21,30 horas.

Sábado Santo: Este es el día que Bolaños de Calatrava consagra a sus armaos, que a las 12’00 de la mañana representan La Caída y tras ella realizan el desfile del caracol, este a partir de las 16 horas se celebra en Almagro. Al atardecer, son señores de estas celebraciones el Encaje de Bolillo y la Blonda, artesanía tradicional de la comarca, que veremos en las mantillas de las asistentes a la procesión de La Soledad de Almagro, a las 21 horas. Si nuestro fervor es elevado, remataremos el día en Miguelturra, donde a las 23’00 comienza la Misa del Aleluya o Misa de los Armaos.

Domingo de Resurrección: Disfrutaremos la mañana  que cierra la pasión con la Procesión del Resucitado y el Encuentro. Disponemos además de turnos adaptados a nuestras necesidades de sueño: en Pozuelo de Calatrava, a las 8’30; en Granátula a las 10; en Moral, a las 12; y en Torralba de Calatrava a las 12’30. La localidad de Calzada celebra su Aleluya a las 10,50 horas